
He suspendido las oposiciones (otra vez). Es verdad que son muchos factores los que hacen que saques tu plaza definitiva... pero cuando uno de ellos es un trabajo que mandas a la Consejería y resulta que te ponen un 3 cuando hace dos años ese mismo trabajo obtuvo un 10 (el fallo fue no cambiar un número 4 por un 5, ya que ha cambiado la normativa y afecta a determinados cursos; yo no me di cuenta cuando mandé el trabajo) así que ahora otra vez a esperar a ver si me dan destino, si comienzo a trabajar en septiembre...
Hablé con el tribunal (ya tenían preparadas las anotaciones sobre mi oposición, pero lo primero que les dije es que no quería pedir explicaciones, sino confirmar la nota del trabajo, me comentaron que se extrañaron de esa nota, que todos los demás que habían mandado el trabajo tenían buenas calificaciones, y yo les expliqué mi error) todos me felicitaron por haber intentado hacer las pruebas, que otro en mi lugar no se hubiera ni presentado. Pero bueno, ahora estoy decaído, son las 6 de la mañana y llevo más de una hora despierto sin poder dormir.
Empiezan a venir a mi cabeza los "ysi" como yo los llamo, "Y si hubiera hecho tal o cual cosa...".
Raúl está bien, mi niña también, Marijose algo preocupada (pero con su optimismo natural), y yo ahora mismo sin mucho consuelo, porque con esa nota bien hubiera tenido (según las puntuaciones) muchas posibilidades de sacar la plaza. " Y si..."