jueves, 16 de abril de 2009

Cuando llegó anoche Marijose

Ayer por la noche, cuando llegó  a la casa, Marijose estaba bastante nerviosa, con mala cara y se le veía muy cansada. Raúl se había quedado llorando y había vomitado… se sentía algo culpable por no quedarse con él y poder consolarlo (nada más llegar llamó al hospital para preguntar cómo se encontraba Raúl).

Además Raúl está bastante decaído, le duele mucho la garganta y vomita con frecuencia.

Ella tiene que comprender que no puede estar en todo momento con Raúl, tiene que aceptar que no puede controlar una situación que se nos escapa por completo de las manos.

Está en todo momento pendiente de Raúl, de la niña, de mí… sin embargo no se mira a ella; antepone a los demás antes que a ella, y tiene que mirarse de vez en cuando.

1 comentario:

INÉS dijo...

Estáis pasando ahora mismo por los peores momentos después del trasplante. No dejéis que los nervios y la tensión acumulada os pasen factura. Ya veréis qué pronto pasan los días y nuestro Raúl, que es todo un campeón, empieza a subir de nuevo.
Tened calma y sobre todo mucha paciencia.