viernes, 19 de junio de 2009

Yo como puchero de la abuela


Cuando fuimos a recoger a Raúl, mi suegra le tenía preparada la cena, y no quiso irse; Marijose le dijo que tenía que darle las medicinas pero el muchacho le dijo que fuera a casa y las trajera, que hacía "plis, plas" y se las tomaba.

De vez en cuando se pone impertinente con las medicinas, pero cuando quiere se las toma sin rechistar; ayer por la noche se las tomé sin rechistar en casa de mi suegra. Además comió de maravilla (como todos los niños cuando comen fuera de su casa).

3 comentarios:

ana dijo...

Hola familia es fácil ponerse al día con vosotros, y al final llegar a encariñarse.

Vaya dos hijos tienes niñooooooo, para comerselos. Y en cuanto a la fiesta de fin de curso, pues habrá más ocasiones.

Y eso de ponerse un poco ñoño con las medicinas, joder si me pongo ñoña hasta yo cuando me toca tomarme alguna.

Un besazo muy fuerteeeeeeeeeee y os deseo un feliz fin de semana.

Peter Pantoja Santiago dijo...

Jajaja, porque sera que simplemente es asi, son cambios completamente normales, y que nosotros los adultos quizas no estamos en ocasiones dispuestos a asumir, y mas cuando se trata de cenar jeje, pero es parte completamente normal, y que bueno que su animo este up up siempre, es todo un colegio para muchos de nosotros. Peter

* HADA ISOL dijo...

jajajajaja!!!!! los míos son iguales!!!!!!!!!
un abrazo!